¿Puedes presentarte y contarnos sobre tu rol en la compañía?
Llevo casi diez años en ME Elecmetal, donde actualmente soy HR Manager de la operación de Grinding Media en Zambia. Antes de eso, trabajé cerca de una década en Estados Unidos en el área de salud, y ya de vuelta en Zambia, en recursos humanos desde la consultoría.
Vengo de una familia numerosa: somos diez hermanos y yo soy la novena. Me fui a Estados Unidos a los 19 años, donde estudié en Hope College, en Holland, Michigan, y después hice un magíster en Administración de Empresas y Recursos Humanos en la Universidad de Amberton, en Texas. Viví allá 17 años, hasta que decidí volver a Zambia junto a mi esposo, también zambiano, a quien conocí en Estados Unidos: queríamos que nuestro hijo creciera conectado con sus raíces y su cultura.
Mi rol hoy abarca toda la gestión de personas de la operación: desde la estructura organizacional y las políticas internas hasta la relación con el sindicato y el desarrollo de los equipos locales.
¿Qué te atrajo de ME Elecmetal?
Llegué a ME Elecmetal casi por casualidad: estaba trabajando como jefa de Recursos Humanos en un banco alemán en Zambia cuando un consultor de reclutamiento, que había visto mi perfil en LinkedIn, me contactó para postular al rol de HR Manager en la nueva operación que la compañía estaba levantando en Zambia. Fue en 2016, y en ese momento la compañía ni siquiera estaba establecida todavía en el país y se instalarían en una provincia que yo nunca había escuchado.
Cuando busqué más información, descubrí que la empresa era chilena, con casi cien años de historia, y eso fue lo que terminó de convencerme: si una compañía con esa trayectoria estaba explorando este nuevo camino y construyendo una fábrica desde cero en Zambia, quería ser parte de eso. Sonaba a un gran desafío, y decidí tomarlo.
¿Cómo describirías la cultura en ME Elecmetal?
Es una cultura profundamente multicultural, y eso no siempre ha sido fácil: el principio no fue fácil, sobre todo tratando de entender cómo funcionan las cosas en Zambia desde las miradas china y chilena, y viceversa. Cosas tan simples como los días de vacaciones o los feriados locales requirieron mucha conversación y paciencia de todas las partes para encontrar un punto en común.
Con los años, esa mezcla de culturas (la zambiana, la china y la chilena) se ha ido transformando en una de nuestras mayores fortalezas. Aprendimos a escucharnos y a construir juntos una forma de trabajar propia, en lugar de imponer un solo modelo. Esa capacidad de integrar miradas distintas es, para mí, uno de los rasgos que mejor define a ME Elecmetal hoy.
¿Qué beneficios valoras más de trabajar aquí?
Lo que más valoro es la independencia y la confianza que la compañía deposita en los equipos de gestión local. Al principio pensábamos que necesitaríamos un gerente país para Zambia, pero al año y medio de operación, el corporativo decidió que no era necesario: el Jefe de Finanzas, el Director de Planta y yo habíamos abordado bien el trabajo y las cosas estaban funcionando. Esa autonomía que cuenta con el respaldo constante del headquarter en Chile, es un voto de confianza enorme, y es lo que me impulsa cada día a dar lo mejor de mí.
“Con los años, esa mezcla de culturas (la zambiana, la china y la chilena) se ha ido transformando en una de nuestras mayores fortalezas. Aprendimos a escucharnos y a construir juntos una forma de trabajar propia, en lugar de imponer un solo modelo.”
Anécdotas personales sobre trabajo en equipo, logros o eventos de la compañía
Cuando me contrataron en 2016, no había oficina ni planta: literalmente me llevaron a un terreno y me dijeron que ahí se construiría la planta. Antes de eso, viajé a China junto a Andrés Miquel, quien lideraba la incipiente operación en Zambia en ese momento, para conocer cómo funcionaba todo allá y entender qué necesitábamos construir en la nueva planta. Entrevisté a cerca de 50 personas solo para entender los distintos roles de la fábrica, y con eso empecé a armar los perfiles de los cargos que íbamos a necesitar contratar.
He visto crecer esta operación desde cero: elegimos la oficina, y cómo se ponían los cimientos de la fábrica, y hoy tenemos una planta funcionando. He contratado a cada persona que trabaja aquí y he escrito cada política que hoy nos rige. Ha sido un trabajo enorme pero es un legado del que estoy muy orgullosa: siempre digo que ME Elecmetal Zambia es como mi último hijo.
¿Cómo ayuda tu equipo a resolver desafíos en la industria minera?
Nuestra contribución es fundamental porque somos la única planta de este tipo de África, de hecho, anteriormente las bolas de molienda se traían desde China. Sin embargo, con el tiempo comenzaron a aplicar impuestos y, por lo tanto, se definió construir la planta que abastece a diferentes países en África -como Tunisia- y se seguirá ampliando. Es importante destacar que, diariamente, estamos entregando nuestras bolas en diferentes países del continente.
¿Qué es lo que más te entusiasma del futuro de ME Elecmetal?
El rol que he tomado en Zambia no es el rol tradicional de Recursos Humanos. He tenido también que tomar un rol activo en el relacionamiento con las autoridades y otros grupos de interés. En ese contexto, yo feliz voy donde sea que la compañía siga creciendo.








